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Recordando a nuestros hijos
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Diez Lecciones Sobre la Pena Aprendidas de los Niños
"Mis niños están profundamente apenados por la muerte de su hermano. ¿Cómo puedo ayudarlos y entenderlos cuando yo mismo/a estoy sufriendo tanto?"
Enseñar a los niños sobre la pena y el duelo es una tarea importante. Ellos necesitan ser informados sobre lo que pueden estar experimentando y tener la seguridad de que son amados y apoyados por sus adultos responsables. Al mismo tiempo, los adultos puedea aprender al observer las maneras en que los niños experimentan la pérdida porque la mayoría de las veces, los niños sufren el dolor igual que los adultos, sólo que en forma más honesta e inocente. Las siguientes observaciones han sido obtenidas trabajando con cientos de niños de entre 7 y 16 años que han perdido a un ser querido.
Lección #1
Algunas cosas te harán llorar, aún cuando no quieras lloras. Tú no estabas planeando llorar, pero las memorias fueron demasiado fuertes para no llorar. Está bien llorar, especialmente cuando la gente a tu alrededor está llorando.
Lección #2
A veces necesitas tomar un descanso de la pena. Aprender las lecciones de la pena y el duelo es importante, como también es importante descansar y divertirse.
Lección #3
Simplemente porque alguien está riéndose y divirtiéndose, no significa que no esté sufriendo. Descansar de la pena no significa que el dolor no esté allí aún. El agua calma en la superficie no significa que esté completamente calma en el fondo.
Lección #4
Es bueno saber que la gente está dispuesta a escucharte, pero es mejor aún que ellos estén dispuestos a esperar hasta que tú estés listo/a para hablar. A alguna gente le resulta difícil compartir sus sentimientos, y necesitan tiempo para desarrollar la confianza. A ellos no les importa hacerte saber cómo se sienten hasta que tú les haces saber que a tí te importa cómo se sienten.
Lección #5
La gente que ha experimentado pérdidas puede comunicarse a un nivel profundo, con o sin palabras. Tú no necesariamente tienes que oir a alguien hablar sobre su dolor para saber que el dolor es real, especialmente si tú has experimentado algo similar.
Lección #6
No toda la gente quiere participar en actividades grupales. Así como la gente es diferente y disfruta cosas diferentes, la gente también experimenta la pena en formas diferentes, y recibe ayuda y apoyo en forma diferente. Tu historia o libro favorito puede no significar mucho para otra persona. Ellos pueden encontrar apoyo y ayuda de otras maneras.
Lección #7
Ayudar a los niños a enfrentar sus emociones profundas, traerá las tuyas a la superficie. El tiempo ayuda, pero no siempre cura. Experimentar una pérdida no implica necesariamente procesar la pérdida. El adulto en tí puede decir que estás bien ahora, pero el niño adentro tuyo aún puede estar sufriendo y necesitando que alguien le comprenda.
Lección #8
Los momentos más significativos y sanadores pueden no estar planeados. Un montón de buen trabajo en los campamentos para niños sucede durante las lecciones, pero parte del mejor trabajo se hace sentándose a orillas del lago, juntando coraje para saltar de la torre onto the zip-line,o tomando el ultimo paso que te ayuda a alcanzar lo alto de la pared, sabiendo que si has subido aquella pared, habrá otras paredes en tu vida que puedes subir también.
Lección #9
Los niños son niños. Tal vez no quieran quedarse levantados hasta tarde y conversar ‘en la oscuridad’ porque son niños que sufren, y los niños que sufren son distintos. No es así. La pena es una parte tuya, pero hay otras partes, y esto está bien.
Lección #10
Aunque duele recordar, tú no quieres nunca dejar de recordar. Cuando los globos se sueltan y elevan hacia el cielo la mañana del domingo en el campamento de los niños, ellos van en busca de alguien que nosotros creemos que siempre estará allí para ellos, los veamos o no, y saber que ellos tal vez encuentren una parte suya nos ayuda a nosotros a recobrar una parte nuestra. Ver através de las lágrimas es ver, de todas maneras. Escuchar en el silencio es escuchar, de todas maneras. Sentir con un corazón roto es sentir, de todas maneras. No estuvo en nuestro poder impedir que murieras, pero nuestras memorias de tí vivirán por siempre.
Conseguir ayuda para un niño que sufre una pérdida es un asunto familiar. Aunque la pena del niño es ciertamente individual y personal, el niño está sufriéndola en el ambiente familiar. No consigas ayuda sólo para el niño, sino que permite que la familia entera sea parte del proceso y que todos juntos aprendan a sufrir y a sanarse.
Para más información sobre cómo ayudar a los niños en tiempos difíciles, cliquée aquí o vaya a www.caringinfo.org (en “Recursos para la Pena”).
Artículo contribuído por Larry Dawalt, Director de Community Outreach
Hospice & Palliative Care Charlotte Region, Charlotte, NC www.hpccr.org
Traducido por Silvia Austerlic de Hospice Caring Project www.HospiceSantaCruz.Org
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