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¿Ahora Qué?
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Faltando a la escuela
"Mi hija ha estado más tiempo en el hospital que en la escuela este año. Hasta ahora no he estado pensando sobre la escuela, he estado concentrándome solo en mantener a mi hijo vivo."
Puede ser menos estresante si lentamente regresan al ambiente escolar, con sus demandas físicas, emocionales y sociales. Trabaje con los maestros, consejeros y administradores para obtener lo que usted necesite. Su equipo médico puede ser un recurso y actuar como mediador de su parte.
Aquí hay algunas sugerencias para facilitar el regreso a la escuela
• Tenga una conferencia de preparación antes de que su hijo/a regrese.
• Piense en cambios que serán necesarios en el nuevo ambiente, por ejemplo, a dónde se le asignará el asiento a su hijo/a. Asegúrese que su niño/a sepa dónde está la enfermería y que comprenda que ellos pueden ir allí cuando ellos se sientan cansados o deseen escaparse. Identifiqué otros recursos en la escuela que su niño/a puede ir cuando se sienta vació/a o necesite un poco de ayuda emocional en su proceso de adaptación.
• Averigüen si hay recursos para empezar la escuela en el hogar y después esperen para moverlos hacía un ambiente escolar.
• Identifiqué lo que los profesores y los compañeros de clase tendrán que hacer para prepararse y puedan ser capaces de ofrecer apoyo, sin aislamiento, ni burlas ni mal entendidos.
• Consideré establecer plazos más cortos, los cuales le ayudarán a su hijo/a a estar listo/a y tener la capacidad y nivel de energía necesaria para regresar.
• Informen a la escuela de cualquier consideración especial que debería ser compartida con compañeros de clase, sus padres y otros que pueden entrar en contacto con su niño/a ( e.g., un sistema inmune suprimido y la necesidad de que su niño no este expuesto la los resfriados y a las infecciones en la escuela).
• Consideré permitir dejar que su niño/a comience una rutina o deje a su niño/a elegir un objetó de comodidad o rutina que lo ayude a separarse o alejarse de usted. Esto es una etapa de adaptación para muchos niños, sin importar en que edad tengan. Puede ser cómodo para ambos hacer esto. Por ejemplo, usted puede hacer que carguen una foto de usted en sus pertenencias; un pequeño artículo que ellos puedan tener en su bolsillo o mochila cuando ellos necesiten una dosis de usted; o una nota que carguen en sus bolsillos que los deje saber que está pensando en ellos. Use el libreto de mano “Besándose”, para dejarles saber que su amor siempre estará con ellos sin importar dónde usted se encuentre.
• Siempre siéntase con la autorización para obtener una conferencia en la escuela y también busquen al consejero de su equipo medico si las cosas no van como todos ustedes lo esperaban.
Puede ser mejor que paso a paso vaya construyendo su camino hacia más participación en vez de una inmersión a días que estén completos. Esto permitirá que usted ponga a su niño/a (y sus compañeros de estudio y profesores) a formar parte de una experiencia acertada con resultados positivos. El estudiante convaleciente tiene que restablecerse como parte de la comunidad escolar y el tiempo que este proceso tome será diferente para cada niño. El deseo, la capacidad, la motivación y la voluntad influirán en la transición de cada niño. La capacidad de establecer objetivos educativos, logros y metas para la transición, son motivadores excelentes y pueden servir como refuerzos positivos para los esfuerzos en desarrollo que su niño/a esta logrando.
Artículo contribuido por Liz Sumner, RN, BSN y Michelle Marlow, la mamá de Emily
Children’s Hospice & Palliative Care Coalition www.ChildrensHospice.org
Traducido por Lidia Mendoza, Soquel High School, Santa Cruz California
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